Nuestro cuerpo está constituido por los mismos compuestos que los alimentos que ingerimos. Sin embargo, la mayoría de las sustancias que componen los alimentos son demasiado complejas como para alcanzar nuestras células y que estas las utilicen; por eso deben ser previamente transformadas en otras más sencillas.
Las sustancias sencillas, tanto orgánicas como inorgánicas, procedentes de los alimentos y que las células utilizan para realizar sus funciones reciben el nombre de nutrientes.

La transformación de los alimentos en nutrientes se produce en el sistema digestivo, que está formado por el tubo digestivo y las glándulas digestivas.
Nutrientes
El Sistema Digestivo
El tubo digestivo es un conducto de paredes musculosas que va desde la boca hasta el ano.


La boca: es una abertura que contiene los dientes y la lengua. Los dientes se hallan encajados en las mandíbulas; son de un material similar al hueso, la dentina, y están recubiertos por el esmalte.
Su parte interna, la pulpa dentaria o nervio del diente, contiene las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos que nutren la dentina.
La lengua está formada por potentes músculos y abundantes receptores del sentido del gusto.
La faringe: es una cavidad común al sistema digestivo y al respiratorio. Por ella pasa el alimento desde la boca hacia el esófago y el aire desde la nariz o la boca hacia la laringe.

El esófago: es el cauce por el que el alimento avanza desde la faringe hasta el estómago.
Longitud: 25 cm
Tiempo de permanencia de los alimentos: de 10 a 15 s

El estómago: es un ensanchamiento del tubo digestivo, como una bolsa en forma de j. Sus paredes poseen músculos muy potentes y tienen numerosos pliegues cuando está vacío, que desaparecen al llenarse. La entrada del alimento desde el esófago se realiza a través de una válvula, el cardias. Otra válvula, el píloro, da paso al intestino delgado.
Volumen: 2,5 l
Tiempo de permanencia de los alimentos: de 2 a 8 h

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El intestino delgado: es un tubo largo, de más de siete metros, plegado repetidas veces, que comunica el estómago con el intestino grueso. La parte del intestino delgado que se encuentra a continuación del estómago se denomina duodeno, debido a que en los seres humanos tiene una longitud de unos doce metros.
Longitud: de 7 a 8 m
Tiempo de permanencia de los alimentos: de 7 a 8 h

El intestino grueso: es un conducto más grueso que el intestino delgado, al que rodea. La parte fundamental del tubo tiene forma de u invertida y se denomina colon.
En la unión del colon con el intestino delgado está el ciego, una bolsa cuyo extremo cerrado lleva una fina prolongación llamada apéndice. La comunicación del colon con el exterior se hace a través de otro tubo, el recto, que termina en el ano.
Longitud: 1,5 m
Tiempo de permanencia de lso alimentos: 15 h

¿Porqué es tan importante la digestión?
Cuando comemos alimentos como pan, carne y vegetales, éstos no están en una forma que el cuerpo pueda utilizar para nutrirse. Los alimentos y las bebidas que consumimos deben transformarse en moléculas más pequeñas de nutrientes antes de ser absorbidos hacia la sangre y transportados hacia las células de todo el cuerpo. La digestión es el proceso mediante el cual los alimentos y las bebidas se descomponen en sus partes más pequeñas para que el cuerpo pueda usarlos como fuente de energía, y para formar y alimentar las células.
¿Cómo se digieren los alimentos?
La digestión comprende la mezcla de los alimentos, su paso a través del tracto digestivo y la descomposición química de las moléculas grandes en más pequeñas. Commienza en la boca, cuando masticamos y comemos, y termina en el instestino delgado.
Las glándulas del sistema digestivo
Las glándulas digestivas son los órganos encargados de producir los jugos digestivos y verterlos al interior del tubo digestivo. Estos líquidos contienen una gran variedad de sustancias, entre las que destacan las enzimas digestivas.
Las enzimas digestivas son un tipo de proteínas que aceleran las descomposición de las sustancias complejas de los alimentos en sus componentes más sencillos, los nutrientes.
Las glándulas digestivas se presentan de dos formas:
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Repartidas por las paredes del tubo digestivo. Así ocurre con las glándulas gástricas de la pared del estómago y las intestinales de la pared del intestino.
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Fuera del tubo digestivo, por lo que se llaman glándulas anejas. Son las glándulas salivales, el páncreas y el hígado.
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Glándulas salivales. Comprenden tres pares de glándulas cuyos conductos desembocan en el interior de la boca. Un par está situado debajo de la lengua, otro, debajo de la mandíbula inferior y el tercero, delante de las orejas. Producen la saliva.
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Páncreas. Glándula en forma de punta de flecha que se encuentra en la parte izquierda del cuerpo, debajo del estómago. Produce el jugo pancreático y lo vierte el duodeno.
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Hígado. Es la glándula más grande del cuerpo. Pesa alrededor de 1,5 kg. y está a la derecha del cuerpo, al lado del estómago. Produce la bilis, que se almacena en la vesícula viliar, y se vierte al duodeno cuando por él circulan alimentos ricos en grasa.
La bilis no contiene enzimas digestivas, pero realiza sobre las grasas un efecto similar al del jabón: las emulsiona, es decir, las fragmenta en pequeñísimas gotitas que se mantienen dispersas. Así facilita la acción sobre las grasas de los jugos digestivos.
El hígado no es sólo una glándula digestiva; también almacena glúcidos, hierro y algunas vitaminas y contribuye a eliminar de la sangre los medicamentos o las sustancias tóxicas como el alcohol.



Hígado
Páncreas
Glándulas salivales

